EL COMERCIO EXTERIOR EN ARGENTINA MUESTRA UNA EXPANSIÓN AUNQUE CONLLEVA GRANDES RIESGOS Y DESAFÍOS SECTORIALES
El comercio exterior argentino cerró 2025 con un desempeño positivo en términos de intercambio total y exportaciones, aunque marcado por un fuerte crecimiento de las importaciones que reconfigura el escenario para distintos sectores productivos.
De acuerdo con el análisis de Lisandro Mogliati – Negocios Internacionales & Comercio Exterior, el año estuvo atravesado por un cambio de paradigma en la política comercial, una mayor apertura externa y un contexto internacional menos favorable en precios para los principales sectores donde las exportaciones argentinas compiten (principalmente en el mercado de los “comodities” agrícolas).
EXPORTACIONES
Durante 2025, las exportaciones argentinas se mantuvieron en niveles altos, sostenidas principalmente por un aumento en las cantidades exportadas.
El complejo agroindustrial, la energía y la minería continuaron siendo los principales generadores de divisas.
IMPORTACIONES
Uno de los rasgos distintivos del año fue el fuerte crecimiento de las importaciones, impulsado por la eliminación de restricciones administrativas y un tipo de cambio más “amigable” para importar que para favorecer exportaciones.
IMPACTO SECTORIAL
Agroindustria: Necesidad de mayor valor agregado y diferenciación de productos para tornar más competitivos los ítems que hoy intentan sostenerse y posicionarse en el mercado global.
Industria: Una mayor competencia externa pone en riesgo diversos sectores que previo a la apertura, presentaban condiciones de cierta competitividad en el mercado interno y ello conlleva una presión adicional sobre los costos de producción y márgenes de rentabilidad.
Energía y minería: Uno de los sectores con mayor dinamismo para el comercio exterior, que aporta divisas y que, en el caso del sector energética, sustituye importaciones, es una consolidación de estos rubros como sectores estratégicos.
Comercio de Servicios: Sufre las consecuencias de un mayor grado de apertura y un dólar bajo y escasamente competitivo para exportar servicios de diversa índole; debe adecuarse para lograr una mayor adaptación a un mercado más abierto.
PERSPECTIVAS
No se percibe que el rumbo económico, en lo que respecta al comercio exterior se modifique, más bien se espera que un mayor grado de apertura comercial sobrevenga en la Argentina.
Esto sigue deteriorando la sostenibilidad de diversos sectores que compiten en condiciones de total desigualdad, con manufacturas originarias de países que presentan muy bajo costo de producción y acceso a materias primas más competitivas.
La potencialidad del comercio exterior, seguirá dependiendo, en gran medida, de las exportaciones agroindustriales, que deben orientar su estrategia a una mayor diversificación exportadora y la mejora de la competitividad.



